Audición

 


Había preparado todo para aquel día. Quien hubiera dicho que quedaría seleccionada por el director de la obra, y por uno de los productores del espectáculo. Ya no quedaba más para decir, su vida se armaba según el bosquejo que había soñado. Tanto había insistido, tanto había llorado y callado, que hoy todo eran luces y destellos de felicidad. Si le hubiera puesto un nombre a todo eso, hubiese sido un neologismo.
Olvidó el presente por un instante, y volvió a su casa entre las avenidas. Serenamente, se acostó en la alfombra, y durmió en completo silencio, dejando atrás toda la alegría vivida. Durmió tranquila sobre el sereno mar de historias felices, al abrigo del secreto y la penumbra. No hace falta más nada cuando se obtiene lo deseado. Por un instante, se deja de ver el mundo, y las endorfinas nacen y renacen reiteradamente.
<<Despierta>> escuchó en su cabeza, el sol del mediodía atravesaba los cristales
<<Despierta que hay que ensayar, y ver las butacas del teatro nuevamente>>
Se levantó, lavó su cuerpo con agua y perfume, y se vistió cálidamente para volver al teatro. Sabía que no iba a escuchar las voces de sus compañeros. Pero no las precisaba. La audición no es un impedimento, para los que saben leer la voz del alma.

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