Muñecas
Taiichi Okade desvistió unas muñecas. Tenía nombre de hombre para una mujer decían sus padres. Tenía nombre de mujer decía la gente. Tenía un nombre decía su interior. Taiichi se desvistió. Las muñecas lo hicieron también. Taiichi se encontró sola con las muñecas y la habitación y el nombre. Taiichi siguió siendo nombre para las muñecas, siguió siendo gente, siguió en su interior. Taiichi y sus muñecas y su nombre, se desvistieron, ante el dolor de sus padres, ante la gente. Se desvistió, provista de nombres. Dejó sus muñecas, dejó su interior. La habitación de la gente, desvistió el nombre de sus padres, nombró a las muñecas y encerró el dolor. Taiichi Okade, mujer muñeca, gente, madre, desvistió su dolor. Muñeca de gente, dolor probable, se quitó el nombre, se borró. El nombre que sus padres le dieron a la muñeca fue Taiichi Okade, desprovistos de gente, sin dolor, muñeca, dolor constante, muñeca, abandono. Y la habitación, el mundo. Muñeca Taiichi, muñeca, y el interior. Y Tai...