El hartazgo
Basta. No lo soporto más. Necesito que lo quiten ya mismo de ahí. Ese ruido me está taladrando la cabeza. Por favor, basta. Años y años escuchando ese dolor, ese maldito dolor. Sus retorcidas miserias, sus elegías, su abandono. Que se vaya ya mismo de aquí y que no vuelva nunca más. Ni siquiera a pedir auxilio, a desvestir nuestros problemas. Podemos arreglarnos muy bien con esta soledad que abunda, y que carcome nuestros huesos. Necesito que le digan que su mentira nos envenena, nos corroe, nos aliena. Díganle que su aniquilada locura, está matándonos lentamente. Díganle que se borre con la aurora, que se vaya con la oscura luz de la noche, y se pierda en el silencio de los enemigos, absorto, infeliz, desdichado, tal cual nos ha dejado a nosotros, tal cual nos ha dejado como especie y como sobrevivientes de este dolor. Su herida duele más por su boca que por sus vestiduras, su herida es la sal en la sangre de la historia. Quisiera que lo viertan en odio y se destruya en ese mar de lág...